Propuestas que se cierran y obras que no esperan
Cuando la oferta al cliente sale con precio, stock y plazo confirmado desde el primer momento, no hay que rehacerla a mitad de proyecto. Y con reparto diario a pie de obra en plazos reales, el cronograma lo marca el proyecto, no el proveedor — sin paradas por entregas que no llegan a tiempo, una de las incidencias más caras y frecuentes en cualquier obra.